y me pregunto: ¿que paso?..

y me pregunto: ¿que paso?.. anécdotas de un día cualquiera visitando en el Hospital Universitario Manuel Núñez Tovar
no puedo saber a ciencia cierta si el sentimiento de aborrecer a los hospitales me acompaña solamente a mi o es un sentimiento general, sin embargo a pesar de los pesares a veces es inevitable tener que contemplar ese mundo.. de mi experiencia en estos dias que han pasado pude sacar 3 sentimientos diferentes..
numero 1: compasión.. es imposible no compadecerse de las personas que ves a un lado y a otro en las incontables camas de los hospitales, algunas con los ojos llenos de tristeza y suplica al preguntar: ¿hay tal o cual medicina? y escuchar resonar en los largos pasillos de boca de las enfermeras (a las cuales me tomo un momento para alabar en este escrito, porque con vocación o sin ella son mujeres admirables solo por el hecho de lidiar con esa situación día a día) la frase: ¡lo sentimos, no hay!; sin embargo esas personas padeciendo dolor, incomprensión e inclusive saludando a la muerte en muchos casos son capaces de ver al que sufre a su lado y decirle: no tengo mucho pero de lo poco que tengo te doy, toma un juguito o la mitad de la comida que me trajeron; y eso me pareció admirable, es increíble como el indomable corazón de los venezolanos no se doblega ante el sufrimiento propio a la hora de dar la mano a quien sufre a su lado y aunque no hay retribución alguna porque no es posible llegue a escuchar los ¡muchas gracias! mas sinceros de mi vida..
numero 2: desprecio.. es inevitable sentir desprecio al encontrarte en un hospital personas jugando con las medicinas de difícil acceso, muchas de las cuales obtienen de manos de pacientes que no las necesitaron y las dejan en pro de que sirvan de solución a alguien que si las necesite, sin embargo al caer en las manos equivocadas terminan siendo parte de un comercio que en una palabra solo se puede llamar inhumano.. por no decir algo peor, tener la oportunidad de escuchar la frase: ¡eso no se consigue pero yo te tengo una por ahí guardada!.. al principio genera curiosidad, pero luego genera un gran resentimiento, puesto que su valor puede ser 10 y terminaras pagado 100 si estas en un día de suerte.. y 1000 si no lo estas.. es muy duro ver a las personas comerciar con la salud sin el menor remordimiento de conciencia ni empatia por la vida..
numero 3: incomprensión.. por mas que intente justificar en mi cabeza la situación sentado al lado de alguien a quien intentaba con mi conversación y comentarios jocosos hacer olvidar por un momento la situación en la que estaba no encontré una lógica que pudiera hacerme sentir mejor.. aun entre una idea y otra surge la pregunta que me acompaña desde el primer día que pise ese hospital y no es mas que: ¿como llegamos a esto?.. no puede ser solo política, no puede ser solo circunstancial, no puede ser solo la conclusión de la realidad actual.. la única respuesta lógica aunque dolorosa es: que hicimos los ciudadanos que consideramos apropiados y luego los dejamos dirigir el país.. no voy a caer en la frase casi cliché de: ¡el problema del país son los políticos y una vez que cambiemos a los políticos todo va a mejorar!.. no.. no es suficiente, a medida que pasa el tiempo continuo notando que la critica en contra de los políticos aumenta.. y sin embargo las personas no hacen el análisis mas importante.. un político es un ciudadano común que un día llego a una posición de poder, lo que quiere decir que esa persona representa el ideal colectivo de lo que es un ciudadano común.. y eso me llena de una profunda tristeza.. con esto no quiero decir que la sociedad venezolana este perdida mas allá de toda posibilidad de reestructuracion, ¡no! por el contrario tenemos todo el espacio del mundo para mejorar, somos casi que un papel en blanco capaz de recibir cualquier boceto que sea posible idearse.. sin embargo, es hora de que dejemos de pensar: ¿para cuando mejores políticos? y comencemos a pensar: ¿para cuando mejores ciudadanos? que eventualmente uno de esos ¡mejores ciudadanos! se convertirá en un político.. pero hay una reflexión que debemos hacer: si llenamos el país de mejores ciudadanos, ¿para que vamos a necesitar a los políticos? y la respuesta es: solo para ser administradores, no políticos..
Dios bendiga a Venezuela, porque si podemos ser mejores ciudadanos.. y lograr el país que tanto deseamos..

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