El sueño

Apareciste ahí en la puerta de mi casa con tu sonrisa radiante y muy fuerte me abrazaste, te note un poco débil e inmediatamente pregunté -¿te sientes bien?- tú sonreiste penosamente y respondiste -tengo un poco de gripe- yo te abrace de nuevo y te dije -lo mejor hoy será que descanses y así repongas tus fuerzas- tú me miraste fijamente y me dijiste -ya habrá tiempo para descansar, pero yo no vine aquí para eso- sin decir más diste media vuelta y entraste al baño, yo consumido por los nervios miraba a los lados y me preguntaba sí realmente querías lo que ese momento deparaba, al salir del baño todas mis dudas se desvanecieron, habías cambiado tú ropa por un atuendo azul no muy oscuro ni muy transparente el cual sin embargo dejaba ver todo tu cuerpo claramente, me sonreiste demostrando que todo aquel momento era parte de tus deseos, yo me acerqué con pasó firme y te miré fijamente, luego aparte tú cabello para besar tú cuello mientras mis manos recorrían tú cuerpo, bajando hasta tus nalgas, apretándolas con firmeza, tú por tu parte metiste tus manos bajo mi franela y comenzaste a levantarla mientras me observabas fijamente, sonriendo y mientras me besabas decidió morfeo que ya había durado demasiado mi sueño.. De verdad se sintió increíble..

Comentarios