El beso bajo la lluvia

Caminaba a tu lado apretando mis puños dentro de los bolsillos de la chaqueta, más no por el frío sino por la ansiedad que había en mi; la lluvia era suave, lo suficiente como para no tener que correr de ella en busca de refugio; de pronto, sin poder soportar ya más decidí detener mis pasos y al hacerlo tú detuviste los tuyos preguntándome sin espera, -¿qué haces? Si nos quedamos aquí nos mojaremos más- yo me acerqué sacando mis manos temblorosas y logre agarrar tus mejillas, tú me miraste fijamente con los ojos completamente abiertos mientras te ruborizabas, yo te dije -no importa, ¿qué importa la lluvia? ¿qué importa si se detiene el mundo? Yo estoy en lugar más feliz del mundo- tus labios comenzaron a temblar y tú mirada he hizo brillante, intentabas hablar pero tal vez no sabías que decir o tal vez temías dañar el momento, al mirarme con expectativa supe que había tardado demasiado en dar aquel pasó, tal vez la lluvia continuó cayendo, no puedo saberlo con certeza, para mí en ese momento solo estaba Dios, tú y el palpitar de mi corazón anhelante que por instantes saltaba en mi pecho, bajaste la mirada y lo notaste al tiempo que ponías tú mano en mi pecho sintiendo así como cabalgaban los sentimientos; aquel muro que nos distanciaba se deshizo frente a mi y dando un pasó al frente acerqué mis labios a los tuyos más no te bese, al menos no al momento, disfrutaba cada segundo de aquel instante, al acercarme respiraste profundamente como lo hacen quienes reciben la sorpresa que tanto ansiaban, -bendita sea mi cobardía- pensé, mientras veía tus labios entreabrirse con expectativa, entonces te bese profundamente pudiendo sentir que solo en ese momento ambos pudimos respirar nuevamente, dándole un nuevo aliento de vida a nuestra existencia, en ese instante pude sentir que todas los corazas caían, entonces comprendí que estaba completamente expuesto ofreciendote todo lo que era en la vida

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Eres

no me mires..